Aún no había decidido qué filme ocuparía este lugar hasta que El Cachuy tuvo a bien recordarme que yo soy uno de esos que se engañan con el cine de Lynch y sí, en efecto creo que una de las principales consecuencias de sus películas es esa ausencia de posesión de la historia, pensar por momentos haber descifrado la trama y el inmediato regocijo intelectual o visceral, para después darse cuenta que el abanico hermenéutico se extiende en proporción a las reproducciones de aquéllas, a veces se comprende un poco más, a veces se interpretan cosas muy distintas a las iniciales, a veces es más sencillo de lo que parecía, las claves se propagan, los signos se iluminan... a veces es una porquería y a veces asumimos que quizá nunca vamos a llegar a la experiencia "real" de la idea original. Entonces podremos disfrutarla. Aquí es donde radica la falacia de ver y escuchar a David Lynch quien juega con nuestros demonios, desde los suyos y apuesta al acto perceptivo individual, a la reinterpretación continua, o al menos creyendo esto he aprendido a dejarme atrapar. Lost Highway es un buen ejemplo; lo oscuro de sus personajes, el juego de lo real y la ficción como parte humana, sea etérea o carnal, el hombre ante su mente o sus fantasmas, llevan en principio a elegir entre lo probable y lo imposible para continuar la lectura. La comunión entre estos perfiles, las imágenes que les visten las espaldas con sus testigos fotográficos y los ritmos, voces y sonidos que sirven como una esfera en donde todo lo que sucede en principio va a perderse de toda lógica, bondad o belleza, pudiendo llegar, sin embargo, al límite de éstas y ser justamente sus contrarios para bien o para mal. Es la música que ha sido encargada a Angelo Badalamenti la que enmarca con tonos graves toda esta atmósfera nebulosa, húmeda y lasciva. Completan la sala los pequeños infiernos de Trent Reznor y Nine Inch Nails, David Bowie, Smashing Pumpkins, Lou Reed, Barry Adamson, Marylin Manson, Rammstein y Antonio Carlos Jobim. Por último hago hincapié en la portada, un still retocado de la secuencia más dramática del filme, una "clara" imagen de lo terrorífico que pueden ser una serie de signos agrupados que apuntan hacia nuestros temores más ocultos, fije bien la mirada, acompáñese con la última pista y una copa de leche.Descargar (128 Kbps)
Publicado por Fifo