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septiembre 03, 2008

¡Despabílate amor!

El “No”, se interpreta la mayoría de las veces como una negativa, quizás como una falta de voluntad, de ánimo, de decisión. Pero pocas son las veces en que nos damos a la tarea de reflexionar sobre un “No” que denote una afirmación, una luz, una esperanza. El “No” afirmativo es por antonomasia el “No” del soñador, del poeta, de ese ser que por alguna extraña negación al tiempo, a la modernidad, a la muerte, alza la voz para decir: “No” a la alienación, “No” a la guerra, “No” a la falsa libertad de expresión, “No” al autoritarismo, “No” al vacío, “No” al vértigo, “No” a la negación de un “No” trascendente, combativo, torero.
Y entre afirmaciones negativas y negaciones que nos afirman y nos hacen creer y aferrarnos a nuestras raíces y a lo que somos y a lo que no queremos ser; el hombre se ha desenvuelto a través de cruentas batallas a lo largo de su historia. Miles de voces se han alzado a favor de la libertad, tantas como han sido acalladas a favor y poder de unos cuantos. ¿Cuántos se han marchado y a qué precio? Es precisamente cuando, haciendo un acto de reflexión, me detengo a valorar los afectos, que por medio de diversos materiales artísticos, numerosos creadores se dan a la tarea de darse a escuchar. Filmes como los de Eliseo Subiela, invitan a compartir la magia de un realismo mágico latinoamericano que aun no está perdido; películas como
El lado oscuro del corazón, No te mueras sin decirme a dónde vas o Despabílate amor; por nombrar algunas, forman parte de una realidad alterna que sale de la pantalla para meterse en nuestros corazones y recordarnos que mientras haya un “Aun no”, todavía hay esperanza, todavía hay sueños, todavía hay vida, todavía hay amor.
En particular, el filme de Despabílate amor es un despertar en sí mismo que te lleva de la mano por medio de distintos momentos de la vida del personaje principal (Ernesto), de su primer amor, de los momentos más críticos de la vida política de Argentina en el siglo XX. Al ritmo de los poemas de Mario Benedetti, y de una exquisita selección de rolas de los años sesentas y setentas; leyendas como Elvis Presley, Leonardo Favio, Juan “Tata” Cedrón, y una excelente selección de música bachiana de chelo, que en un ir y venir nos van llevando y trayendo entre recuerdos de épocas pretéritas hasta bien entrados los años noventa, años en los que desenvuelve la película, que al ritmo de pasos acalorados y versos libres, nos hace detener el tiempo para decirle un “Sí” a la vida, al arte, al amor, un “Sí” alejado de la muerte, de la inadvertida soledad del prójimo, del cansancio y de la sinrazón.


Publicado por Neif

julio 12, 2008

Televentures (1996)

Si de alguien hay que hablar respecto de los grandes temas de la televisión es de la banda estadunidense The Ventures, quienes desde los años 70 han musicalizado las series más famosas creando verdaderos exitos. No por algo son la agrupación que más discos de rock instrumental ha vendido en toda la historia del Rock. La importancia de esta banda radica en que debido a la experimentación con la guitarra y al uso de efectos, contribuyeron al desarrollo de la música surf e influenciaron a grandes guitarristas, logrando entrar en 2008 al Salón de la Fama del Rock and Roll. Lo que escucharán en esta entrega es una recopilación hecha en 1996 de 25 temas que The Ventures compusieron e interpretan en su estilo original:  temas como "Hawaii Five-O", "Secret Agent Man", The Twilight Zone", "Dick Tracy", "Batman", "Mission Impossible", "Star Trek" y "Starsky & Hutch", entre otros. No se dejen llevar por la impresión que dejan los atuendos en la portada de este álbum; detrás de estos hombres hay toda una época y sobre todo un estilo de incidir en la historia de una generación; al escuchar los temas recordarán, y se darán cuenta que toda una forma de sonorizar las series de la pantalla chica sigue vigente, viva, por lo menos en estos tiempos en que todo movimiento cultural se fundamenta –¿alguien sabe por qué?– en lo retro. Sirva esta entrega como un verdadero homenaje a lo retro, lo retro de verdad.


Publicado por Peco